ANECDOTARIO

Miguel de Molina en un casino.


La guerra, con todo lo cruel que era, tiene estos actos de ternura...

“...Había un muchacho que no se podía... estaba en terapia intensiva, el médico del hospital era íntimo amigo mío, un muchacho joven, era de Talavera, pero qué cirujano ¡era imponente! En un día te hacía 26 y más retenciones de estómagos rotos, no te digo más, y había un chico de una gravedad tal que quería ir a la sala a donde yo cantaba y Sánchez no se lo permitía. Y me lo contaba, dice: mira, hay un muchacho ahí buenito, no tiene solución. Digo, ¿pero tan grave es?  He hecho todo lo posible Miguel  ¾ me respondió ¾ no es posible salvarlo porque tiene el estómago destruido, y le he hecho unos injertos y no, no… Está ahí hasta que venga un día una acepticemia y se lo lleve. Entonces me voy yo de este día, ya con esta cosa clavada en el corazón de lo de este muchacho. Cuando llegaba lo primero que preguntaba era por él: y él está deseando verte Miguel. Yo le he dicho que te voy a llevar a la cama a que lo veas. Llegaba y lo veía: Y ¿qué? ¿Cómo estás, chico? ¿No, no tienes ánimo? ¿A ver cuándo me vas a ver? No puedo, usted sabe que el doctorcito dice que no... ¾ tenía 18 años ó 19 años ¾ el doctorcito dice que no. Yo lo veía ya acabadito, ¿no? Digo: pero mi alma, si hoy no vienes, hoy voy a venir yo a cantarte aquí. No puedo terminar de contarlo. Me fui cuando terminé la función me fui al lado de la cama y le canté, a él solo y se murió, escuchándome. Esta son las cosas que tiene la vida. La guerra, con todo lo cruel que era, tiene estos actos de ternura...”


Fotografías personales de Miguel: Rescate de un barco (¿?)


ENTREVISTA  a Miguel de Molina por Carlos Herrera: “LAS COPLAS”  (CANAL SUR TV)

 (En el correspondiente apartado de este Web, "ENTREVISTAS", podrás encontrar el texto íntegro y el minutaje y escenas incluidas en el programa de Televisión. Aquí sólo destacamos las respuestas de Miguel, a modo de anécdotas de su vida.)

 

“Yo llegué aquí el  [año] 42, la primera vez,  Noviembre del 42, con dos pesetas de plata en el bolsillo, vestido de blanco, como... como un heladero, y una pinta bárbara y hago así con las dos pesetas, digo... quiero entrar limpio y las tiré, en el puerto, entré sin una blanca.

(...)  Había unos españoles, muy graciosos que después fueron muy amigos míos, que decían que tenían una pensión cerca del teatro, que estaría muy cómodo, era gente española, digo  no, no, yo no traigo así servicio.  Yo tengo reservada una suite en el Plaza.  Ah! Usted va al Plaza?  Sí, como no.  Llego al Plaza y le digo al ... ¿no hay reserva del teatro Cómico para mí? ¡ No!  Bueno pues hágala usted.  Yo soy Miguel de Molina...”

(...) 

 “Tu sabes que mi mito lo han hecho a fuerza de mentira y de contar... y esto ha sido lo que me ha obligado a mi... a  escribir mis memorias para aclarar todos estos embustes: señores esto ocurrió, pero no de esta manera, sucia siempre, para respetar la verdad...”

(...) 

 “Pero era tanta la malicia y la mala idea del que me hacía daño, que saltaba todas esas barreras y llegó a mí.

Mira que aquí hay gente que se hubiera jugado la vida por saber quién era el culpable de que yo me fuera de aquí a España así porque sí . Porque yo era un río de oro entonces, siempre había gente interesada en el negocio.  No se pudo saber...”

(...) 

 “Yo no podía vivir sin trabajar.  Me presentaba y enseguida una orden de la comisaría: muy correcto todo, muy bien...” 

(...) 

“Ah!  nunca lo supe.  Nunca se supo el porqué ni se supo quién...”

(...) 

 “El asunto tuyo está...  su origen es en la cancillería, con el cuñadísimo. Digo... ¿el cuñadísimo? ¡pero si yo no lo conozco!...”

(...) 

“Es un hombre correcto, un hombre que no lo he conocido y yo no lo creo capaz...  ese ensañamiento conmigo es de algo más...”

(...) 

 “Miguel, tu hombre es Perón.  Ese es el hombre que te puede a ti reivindicar en todo eso.  Yo le escribí... Mi general yo sé que usted es un hombre justo y lo mío es un caso que usted tiene en su mano estudiarlo y que le digan la verdad, no la invención...”

 “ Cuando terminó la guerra  (no sé si yo te conté)  que estaban entrando las tropas. Ese día tan especial que entraban las tropas triunfadoras del cuerpo de  Galicia y tal; y estábamos Don Jacinto Benavente, Milagritos Leal  (la mamá de esa chica) este... Amalia de Isaura y yo.  La Leal estaba vestida de valenciana,  la Isaura estaba vestida con un mantón de morongo y yo estaba vestido con traje corto con los colores de la chaquetilla y nos habían dado unas grandes cestas de flores para que las arrojáramos nosotros al ejército triunfador.  Nosotros, ni Don Jacinto ni ninguno de nosotros, éramos políticos pero a los triunfadores de una guerra había que tirarles flores, eso era justo. Y ya estaba armado todo el tinglado para apropiarse de nosotros como de un “Botín de Guerra”.  En 2 días se armó el espectáculo y nos presentamos en Madrid en el Teatro Rialto...” 

“Del Rialto hicimos otra pre-temporada en la Zarzuela, en el puro centro de Madrid con unos éxitos de... y después salimos de gira:  la gira del Norte...”

(...)

¿Porque yo después de todo eso,  reaparecí en el Pavón? Porque no me perdonaban la temporada firmada.  Me tuve que hacer una peluca, y revestirme de coraje e hice la terminación de...”

(...)

“Por suerte ya no se atrevieron a meterse conmigo, porque yo ya tenía un nombre amplio, conocido en todo en el mundo...”

(...) 

“Necesitaba la seguridad de que no iba a haber un espantapájaros por allí que se iba a permitir el lujo de ver que yo seguía triunfando y que él quería jorobarme...”

(...) 

“El tipo no era mas que el secretario privado del cuñadísimo... Ese era el  que me mortificaba por todos lados...”

(...) 

"Era un protegido de Aranda el que hizo toda la... porque todo esto vino a raíz del asunto del Pavón.  Como yo ya no quise más trabajar con ellos, entonces ya se dedicaron...  y era uno detrás de otro a no dejarme trabajar sin ningún... sin mencionar nadie a Aranda ni a Prieto que fueron los que armaron la cosa, no?  Eran siempre gente desconocida con el mismo objetivo siempre:  sacarme, me detenían unas horas y me mandaban confinado a algún determinado sitio...”

(...) 

“Fui a ver un espectáculo y cuando volví mi padre me dio una torta, me volvió loco, le digo:   la última papá, ya no más.  Yo ya quiero ser algo por la calle. – Usted es un mocoso.  – Bien papá, el caso que al otro día cogí la carretera y me fui de Málaga, hasta hoy...” 

(...) 

“Ah!  Federico [García Lorca]  al comienzo nos costó mucho, a los dos.  Yo, mi admiración, yo tenía pasión por Federico porque yo ya había leído el Romancero Gitano, pero el Romancero Gitano no era lo que a Federico le interesaba, Federico tenía otro tipo de poesía en su cabeza, la poesía de la Universidad, que no tiene nada que ver con el Romancero...”

(...)  

“Rafael de León tenía... tu sabes que Rafael de León tenía un origen aristocrático, era grande de España, no?  Pero todo eso él lo olvidó y era un creador, no necesitaba basarse en Federico pero como seguía la misma línea de Federico todo el mundo tenía la obsesión de que Rafael copiaba a Federico y no era así...”

(...) 

“El Rey del cante Jondo.  Tu sabes que Manuel Torre era un hombre que tenía pasión por los galgos. Pero había gente que le gustaba escucharlo, lo llamaba así a fiestas privadas y le buscaron las vueltas porque era muy enamoradizo, sabes, o le tenían que regalar un galgo grande , grande, un galgo de categoría para que corriera bien, o le tenían ... que una mujer entonar los ojitos y enamorarlo.  Entonces los tipos con clase que lo llamaban para oírlo cantar ya preparaban a la mujer y le decían: tu ponle ojitos na más  a Manuel para que se fije en ti y entonces era muy enamorado y cantaba como los ángeles, ahí el se volcaba...” 

(...) 

“Pastora Imperio:  eso es un..., Pastora Imperio fue un jirón de España que no se repite.  Porque eso fue tal, tanta y tan fuerte la personalidad de Pastora, que sin ser una gran artista, (no te creas que Pastora fue una gran artista, era muy medidita, pero tenía unos brazos y unos  ojos que se acababa el mundo cuando ella levantaba los brazos).

Pastora era única, única...”

(...) 

“Don Jacinto [Benavente]  era un hombre de una inteligencia de otro mundo, muy perspicaz, observador del mundo en que vivía.  Que eso se refleja en su teatro ¿no?.  Luego íntimamente era un ser encantador, encantador, bromista, gracioso... ¿comprende?  Y que sufrió la guerra con un estoicismo enorme, era cómico; tú sabes que nos hicimos muy amigos...” 

(...) 

“Soledad Miralles, que era un bailarina petardo, sin academia, intuitiva, una maravilla con la que yo había debutado, eh... con esa fue con quien yo debuté en el Romea de Madrid.  Muy temperamental...”

 (...) 

“Pero desde luego ha sido una obsesión permanente encontrar el sustituto de Miguel de Molina, no por ser Miguel de Molina,  sino por la “guita” que daba Miguel de Molina.  Y eso era una obsesión de todos los empresarios.  Aquí han inventado tipos que venían de España y lo hacían bajar de un avión en el aeropuerto y el tipo era de Lanús o de la Boca...” 

”Porque querían encontrar a Miguel de Molina y Miguel de Molina es uno y se rompió el molde...”

(...) 

“Conchi  [Márquez Piquer] y yo hemos sido amigos, incluso no?  Pero ya llegó un momento en que había cierta tirantez, por esa cosa del teatro pero...  ella por ejemplo, ha desmentido que me conoce a mí, que me conoció a mí en Villa Rosa un día...  ¡Mentira! Concha Piquer me conoció a mí en su casa, que vive en los altos del cine Coliseum, la casa de Jacinto Guerrero, y allí vive desde que está hecha esa casa, y yo hacía una cosa que se llamaba Coplas del Burrero y hacía un bailecillo muy gracioso y ella la quería cantar y me dijo: Miguel tu no me pondrías los pasos y yo... Y respondí: porque no Concha, yo voy a tu casa y te los pongo. Cuando yo la vi con las piernas así abiertas como las doce y media, digo: Concha tu no vas a hacer nunca, esa carrerilla flamenca que yo hago porque para bailar flamenco no se pueden tener los pies así abiertos, así que tenlos juntos, no?.  Sin maldad te lo digo, pero no te empeñes, por flamenco no vas a bailar nunca.  Y de ahí nació ya un poquito de roce que se encargaron los eternos hacedores de líos...”

“Ella lo cantaba muy bien pero yo l bordaba.  Ella lo cantaba y yo lo bordaba, lo ribeteaba de una  manera.  Porque lo viví...”

 (...) 

“Ojos verdes nació en la mesa de la Granja Oriente el día que se estrenó Doña Rosita la Soltera (Barcelona) de García Lorca.  Yo trabajaba al lado en una boite que se llamaba Mónaco.

Y yo creía que un estreno, en Barcelona, que son tan rígidos para estas cosas y son tan jerárquicos, se vestía la gente de noche para ver un estreno de García Lorca y yo digo... yo tenía una ilusión por Federico loca, y digo:  yo me voy a vestir de etiqueta para ir a ver a Federico.  Yo entonces era un bombón.  No te quiero decir, sentado en la platea.  Pues él no hacía mas que mirar por los agujeros ese que hay en los escenarios... Ah! Pero quién es ese tipo tan buen mozo, ese joven que está ahí vestido de etiqueta.  El único, parecía un camarero que había entrado a servir a alguien.  Termina la función, me voy a saludar a él y a la [Margarita] Xirgu, que ya era amiga mía ¿no? A  través de Federico y le digo, mira Federico no te quiero hablar de lo que he visto porque tenemos que hablar.  Pero yo tengo necesidad de ir a hacer mi show aquí al lado.  Si quieres dime donde va y te encuentro. – No, te espero aquí, ve a hacer tu show. 

Hice mi show, me vengo rápido, ya sin smoking ni ná, me lo quité en el camerino y me encuentro a Federico... a Rafael de León con él y nos vamos a la Granja Oriente a la rambla.  Tu sabes donde está, no? Los bajos, que tenía ese carácter de los café de entonces, con las bombas y  los sillones esos de beludo y los veladores de mármol.  Y Rafael le decía el poeta, a Federico y Federico le decía el marqués, porque tú poeta, porque tú marqués y yo mudo, yo estaba con esos des monstruos frente a frente.  Yo quería ver lo que se decían.   Federico empezó, este... Rafael  empezó a contar una historia de marineros, una cosa de ojos verdes y tal y cual, con limón verde y le decía Federico: pero oye Rafael, tú me has copiado a mi el Romancero sonámbulo... todo lo verde lo estás tú metiendo en ese...  ¾hijo, es que tú no has inventado lo verde y tal y de ahí para adelante, entonces yo... empezaron en un tet-a-tet  [cara a cara], iban bordando las letras... casi salió perfecto, hecho ya... y digo: oye Rafael, me imagino que me reservarás el debut, por el padrinazgo... – Miguel claro y tal y cual.

Viene la Revolución.  Y empezaron a hacer esos festivales por todo Madrid de por la mañana, por la noche a toda hora, nos encontrábamos los mejores artistas.  Y me acuerdo que yo iba a un festival en el Fuencarral donde estaba Encarnación, la Argentinita con Pilar, Ramper, Mr. Louis, unos cuantos artistas.  Miguel pero tú no te vas a ir.  Yo no me voy a ir, tengo aquí a mi madre, chiquilla.  Yo estoy aquí y lo que sea que sea. Pero ella dice, bueno nos vemos.  Ellos siguieron allí después del verano y yo tuve que pasar al frente a un sitio que se llamaba Trocadero.  Entro en Trocadero, era un cine al aire libre, y oigo los compases de ojos verdes y me quería morir.  Era Blanquita, Blanquita Suarez, la hermana de la famosa soprano, que cantaba Ojos Verdes.  Digo, me acerqué a ella y digo: pero oye niña y a ti quién te ha dado esta canción?. –Ah! Yo fui a casa de Quiroga para estrenar una canción, la escuché y me la dio. – Pero mira que bien chica.  Inmediatamente la cogí yo y ya no hice caso a nadie y la estrené en la Zarzuela con Guillermo Cases.  Ya... y este fue mi caballito de batalla y la Piquer no sabía nada de esa canción.  Ella la tuvo que hacer en Sevilla, a la guitarra.

Esa es la verdad, la verdad, verdad verdadera...

Que después la cantaba muy bien!.  Bien, que este es un mundo es muy grande y muy amplio.  Hay pa´ ella, pa´mi y para todo el que quiera...”

(...) 

“Yo "La Bien Pagá" la iba bordando sobre el escenario, la iba añadiendo las cosas y la fórmula de hacerla y todo..  Y hice una creación y nunca paré de crearla, siempre le añadía algo distinto, no?  Todo el mundo la ha imitado, todo el mundo la ha querido hacer pero papi, el mejor, en eso y en otras muchas cosas...”

(...) 

“La misma Concha Piquer en lo flamenco lo asimiló a trompazo como se puede decir pero en lo suyo, en lo que era regional, las cosas valencianas las canciones que le hizo el maestro aquel que vivió con ella.  ¿Cómo se llamaba aquel zarzuelero...  el padre de la ...

Era un gran músico, que le hizo unas canciones fabulosas, le hizo la famosa canción La Nochebuena en New York tremendamente melancólica y bonita.  Eso lo bordaba Concha como nadie, nadie ha cantado esas cosas como ella.  Las cosas de la Solea de Benela, cosas de rango, La Dulcinea del Toboso que es una creación de una canción dura, ingrata, y ella hizo una creación...”

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“No me pienso morir sin ir a Málaga...”

(...) 

“Yo soy muy agradecido.  En Argentina he encontrado mucha gratitud de la gente porque siempre he querido divertirlos con honestidad y con honradez y tengo aquí muchas querencias que me va a costar mucho dejarlas...”

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“Deseo lo mejor para España, no niego, pero la Argentina ha sido muy generosa conmigo y yo no... no me puedo ir  así como así...”

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“Sé que soy malagueño.  Y quise ir cuando estaba en pleno auge, pero no me lo permitieron las circunstancias...”

 [recita el Poema Málaga]

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“Yo aquí he ganado dinero para cualquier cosa y he sido muy generoso, muy generoso, con la gente, no? Y pa´ todo me ha dado el teatro...”

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“En España en al año, antes de la guerra, un artista conocido me llevó a mí y a Magriñá al Circo de Zaragoza.   5000 pesetas diarias a mí, más luego todo lo demás, tu imagínate como me iban a pagar luego 500 en plena guerra como me estuvo pagando el señor...”

(...) 

“Yo arme, donde yo estaba, armé un equipo de artistas con los propios artistas que yo había tenido y la Orquesta Iris y unos muchachos encantadores, porque Valencia es una tierra de artistas, no?

Y yo armé, en mi propio  regimiento, armé un show que tu no veas, estábamos todos los días en los frentes, hasta los frentes teníamos que ir, pero nuestra misión eran los hospitales y las retaguardias, cuando venían estos soldaditos que venían muertos de cansancio de tanta trincheras, lo mandaban a descansar un mes o dos y tenían un espectáculo muy largo, unos espectáculos más que había y era lo único que le daban...”

 (...)  

 “Yo tenía la misión de ir a los hospitales, y de entre todos ellos [los heridos] yo tomé uno de mi preferencia.  Porque eran todos gente joven con brazos rotos, con estómagos perforados...”  [Al inicio de esta sección del Web se cuenta la anécdota del muchacho herido, con el estómago roto.]

(...) 

“Yo me enamoré de la vida, na’ má!.  De lo demás no tiene importancia nada.  Yo no he tenido nunca grandes pasiones porque no he creído en ellas.  Las grandes pasiones hay que saberlas sentir.  Hay que ser un apasionado, no?  Yo me apasioné nada más por el arte, por el teatro.  Por el arte, el arte.  Yo crear cosas para el teatro, hacer cosas para el teatro, escribir poesía.  Mucha gente no me conoce   nada de mi personalidad, pero yo escribo constantemente...”

(...)  

“Cuando se hizo el año Lorquiano yo escribí 7 sonetos.  Un septiminio en homenaje a Federico...”

(...) 

“Era un programa de Coca cola que lo hice brillantísimo. Ya te demostraré alguna fotografía de Coca Cola, estupendo, no?...”

(...) 

“Si ustedes no me cumplen este contrato pe a pá, como yo vengo, porque yo me voy a entregar al espectáculo aunque que fuera una cosa hecha ya de... no?. Estaba perfectamente hecho, de lo mejor que yo he hecho en mi vida. Y tal y como yo pensaba, digo porque yo conozco Rosario, Rosario es muy corto, En Rosario la gente va a volcarse a la Boite, donde me va a tener a su alcance, va a hablar conmigo y yo le voy a contestar. Este te-a-tet  que hay con el público...  Y el teatro va a medio y no van a hacer negocio y ustedes me van a querer rebajar y yo no les voy a rebajar ni un céntimo, porque  ustedes me están obligando a hacer una cosa que yo no quería hacer...

Pasó tal y como yo decía. Yo digo, yo te juro por mi santa madre que yo no me pongo más una blusa si ustedes no me cumplen el contrato. No me lo cumplieron, legalmente no me lo cumplieron. Y se terminó Miguel de Molina...”

 (...)  

“Esa es la última blusa que se hizo en el taller que tenía a mi gente trabajando y yo bordaba a la par que ella y se tardó dos años en bordar esa blusa.

Pedrería fantástica, pero fina. A mi todo este material me lo traían de Estados Unidos o de París...”

(...) 

“Tanta ilusión tenía en esa blusa, la estrené en Madrid y cuando me la puse parecía que llevaba dos sartenes. Esto no es para mí. Yo necesito las cosas fluidas para mover los brazos y esas cosas y no me la volví a poner. Pero es un ejemplar de lo que ha sido mi  vestuario. Las blusas que yo me ponía... las que me gustaban a mí, eran graciosas, de lunares, pero ya se empezó a  hacer fantasía, bordados, y ya no paré. Y la gente encantada. Nunca se cansaron de mi ropa...”

(...)  

“Y nos divertimos mucho.  Ese fin de año yo lo recordaré siempre.   Manolo era maravilloso, maravilloso como ser humano...”

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 “Yo fui un gran admirador de Concha [Piquer].  Ahora cuando me quiso imponer flamenco, digo no, no bailarás flamenco en tu vida, porque has comido mucha paella y mucho arroz y... mucho culo pa´bailar...”.

 (...) 

“Y esta es Celia, que me adoraba y la adoro...”

(...) 

“Mira que foto de Chevalier.  Vino a vernos, vino a vernos al Teatro Artigas donde trabajábamos en el  espectáculo de Magdalena y yo...”

[Miguel Recita el poema:  CUANDO TE DUELA ESPAÑA] 

[Miguel Recita el poema ELEGÍA A BUENOS AIRES]

[Miguel Recita el poema  ROMANCE DE CURRO BAENA]

(...)  

“Hoy me siento en Málaga, me siento en Sevilla, me siento en San Lúcar, con estos muchachos tan entusiastas, tan españoles, que vienen a traer un respiro de España para los que estamos aquí llorando, siempre llorando.  Que puedo deciros, que me oiría con ellos volando pero no puedo.  Estoy aquí atado a muchas cosas, muchas cosas, porque esta es una tierra muy grande y no la puedo abandonar así como así, pero un día voy a ir a veros, voy a ir a España a veros y a decirle a los malagueños lo malagueño que soy yo, por el mundo, que es cuando tiene mérito.

Y na´ más, no quiero tampoco apenaros porque yo estoy triste de alegre que estoy y lloro de la emoción de ver a mi Tierra en manos de gente que la quiere y que quiere llevar para ella lo mejor que haya en el mundo...”

(...) 

“Más no puedo deciros.  Que os recuerdo, os quiero y que mi casa está llena de cosas de España que más queréis que os diga...”

(...) 

“Y yo aquí estoy.  El que quiere algo de mi no tiene más que pedírmelo, siempre que no sea parné, le doy lo que quiera.  El parné ahora en estos momentos no podemos darlo porque tenemos muy poco...”

(...) 

“Y todo lo que he dicho lo digo con este de aquí, que no falla [señalándose el corazón].  Cuando se habla con el corazón se llora.  Porque hay que llorar cuando se siente las ganas de hacerlo.  No es más hombre el que no llora, ni más patriota.  Hay que llorar, las lágrimas alivian muchas cosas, y yo esta noche he llorado muy contento, recordando a mi Tierra.  De modo que:  hasta otra...”  

[Miguel de Molina murió a los pocos meses de realizar esta entrevista, la última que hiciera. Esto nos parecía una anécdota para incluir aquí, que, al tiempo, resumía varios pasajes de su vida. Fundación Miguel de Molina.]